¿Donde están las manos de Dios?
Por: Pastor Miguel Montoya
Cuando miro tantos niños abandonados, tantos hermanos que lloran , tantas guerras. Cuando miro las lagrimas , la baja estima , la tristeza , los odios , el inconformismo ....... me pregunto: ¿Dónde están las manos de Dios?.Cuando contemplo a esa anciana olvidada, cuando su mirada es nostálgica y balbucea aún palabras de amor por el hijo que la abandonó, me pregunto: ¿Dónde están las manos de Dios?.
Cuando aquél pequeño a las tres de la madrugada me ofrece su periódico o su miserable cajita de dulces sin vender. Cuando lo veo dormir en la puerta de un zaguán o debajo de algún puente titiritando de frío, con unos cuantos periódicos que cubren su frágil cuerpecito. Cuando su mirada me reclama una caricia, cuando lo veo sin esperanza vagar con la única compañía de un perro callejero, me pregunto: ¿Dónde están las manos de Dios?.
Y me enfrento a él y le pregunto: ¿Dónde están tus manos Señor?, para luchar por la justicia, para dar una caricia, un consuelo al abandonado, rescatar a la juventud de las drogas, dar amor y ternura a los olvidados. .
Después de un largo silencio, escuché su voz que me reclamó: ¿No te has dado cuenta que TÚ eres mis manos?. ¡Atrévete a usarlas para lo que fueron hechas, para dar amor y alcanzar las estrellas!.
Y entonces comprendí que las manos de Dios somos TÚ y YO. Nosotros somos los que tenemos el coraje para luchar por un mundo más humano y más justo, aquellos que desafiando el dolor, la crítica, la blasfemia, se reten a sí mismos para ser las manos de Dios.

Javier Martinez era una persona muy incredula, no creía en nada que tuviera que ver con Dios y por lo tanto, su vida espiritual estaba completamente descuidada.“Yo decia no creer en Dios y nunca quise asistir a una iglesia”.