(¡Sólo pídelo!)
Por: Pastor Miguel Montoya
Durante la guerra Hispano-Americana, Clara Barton estaba supervisando el trabajo de la Cruz Roja Americana en Cuba.Un día, el Coronel Theodore Rooselvet acudió a verla, queriendo comprar alimentos para sus enfermos y heridos en Rough Riders. Pero ella rehusó venderle nada.
Rooselvet quedó perplejo. Sus hombres necesitaban ayuda, y él estaba dispuesto a pagarla de su propio dinero. Cuando preguntó a alguien por qué no podía comprar los suministros, le dijeron: -Coronel, lo que tiene que hacer es pedirlo- El rostro de Rooselvet se iluminó con una sonrisa. Ahora lo entendía, las provisiones no estaban a la venta. Todo lo que había de hacer era sencillamente pedirlas, y le serían dadas gratuitamente.
Así es como el pecador recibe la vida eterna.
La salvación es un don. Si pudiese ser comprada en una subasta, los millonarios competirían por la compra y la mayoría de la gente quedaría excluida.Si se pudiese ganar trabajando por ella, los fuertes y capaces empujarían a los débiles y enfermos fuera de la carrera. Pero el perdón que Dios ha provisto por medio de Jesucristo es gratis, solo ha de pedirse.
¿Tienes vida eterna por medio de Jesucristo? ¡Está a tu disposición si reconoces con humildad tu pecado, y sencillamente pides a Jesús que te salve!
PORQUE POR GRACIA SOIS SALVOS POR MEDIO DE LA FE; ... Y ESTO ES UN DON DE DIOS. (Efesios 2:8)
Para pensar... ¿Porqué pagar el precio de perderse, cuando la salvación es gratuita?

Javier Martinez era una persona muy incredula, no creía en nada que tuviera que ver con Dios y por lo tanto, su vida espiritual estaba completamente descuidada.“Yo decia no creer en Dios y nunca quise asistir a una iglesia”.