Vencedores
Por: Pastor Miguel Montoya
Un rey recibió como obsequio, dos pequeños halcones, y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara.Pasando unos meses, el maestro le informo al rey que uno de los halcones estaba perfectamente pero que al otro no sabía que le sucedía, no se había movido de la rama donde lo dejo desde el día que llegó. Encargo entonces la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió. Al día siguiente por la ventana, el monarca pudo observar, que el ave aun continuaba inmóvil. Entonces decidió comunicar a su pueblo que ofrecería una recompensa, a la persona que hiciera volar al halcón, a la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines.
El rey le dijo a su corte, traedme al autor de ese milagro. Su corte rápidamente le presento a un campesino. El rey le pregunto; ¿Como lo hiciste? Intimidado, el campesino le dijo al rey: Fue muy fácil mi rey, solo corte la rama, y el halcón voló, se dio cuenta que tenia alas y se lanzó a volar.
Vivimos dentro de una zona de comodidad. Es nuestra zona de confort. Tenemos sueños, queremos resultados, buscamos oportunidades, pero no siempre estamos dispuestos a correr riesgo, no siempre estamos dispuestos a transitar caminos difíciles.
Nos hemos conformamos con lo que tenemos y aprendemos a vivir con la resignación.
El liderazgo, es la habilidad que podemos adquirir cuando aprendemos ampliar nuestra zona de comodidad. Cuando estamos dispuestos a correr riesgos, cuando aprendamos a caminar en la cuerda floja, cuando estamos dispuestos a levantar la vara que mide nuestra potencial.
Un verdadero líder tiene seguridad en sí mismo para permanecer solo, coraje, para tomar decisiones difíciles, audacia, para transitar hacia lo nuevo con pasión, y ternura suficiente, para escuchar las necesidades de los demás.
El hombre no busca ser un líder, se convierte en líder por la calidad de sus acciones y la integridad de sus intentos.
Los líderes son como las águilas, no vuelan en bandadas... Los encuentras cada tanto y volando solos. RECUERDA.... SOMOS MÁS QUE VENCEDORES EN CRISTO JESÚS!!!

Javier Martinez era una persona muy incredula, no creía en nada que tuviera que ver con Dios y por lo tanto, su vida espiritual estaba completamente descuidada.“Yo decia no creer en Dios y nunca quise asistir a una iglesia”.